domingo, 25 de octubre de 2009

EN LA HORA CONFUSA



En la hora confusa
me levanta una certeza.
Sí, en la redoma de los peces de colores
uno rojo ha perdido el alma.
     La conciencia intenta hincarme
una sobredosis de la ponzoña
del vino amargo de la culpa original.
¡Lenta pasa la hora de la anteluz!   

2 comentarios:

  1. Amanecida.
    Hora sin horas, sinrazón, no tiempo.
    Ni noche ni día, ni dormidos ni velando, ni desesperados ni conformes. Suavemente desdibujados por la confusa marea de la alborada.
    ¡Luz, más luz!

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