"La vejez es el gran tema de la literatura"
Quiso escribir una novela sobre la muerte, sobre su muerte, "un tratadito sobre la vejez y sus miserias", y se sentó en un banco del parque de Bolívar, en el centro de la ciudad de Medellín, su ciudad, donde nació hace 67 años y por donde transitan sus 10 novelas, escritas todas en primera persona, todas alrededor de su vida y de la vida y la muerte de los suyos, de su hermano Silvio, que se pegó un tiro en la cabeza a los 25 años, o de su hermano Darío, con el que compartió sus primeros muchachos y al que vio morir en esta misma casa del barrio de Laureles. Tenía el propósito Fernando Vallejo de que El don de la vida se convirtiera en su última novela y que su epitafio literario fuese un libro lleno de dolor, de tristeza, de desastre, un libro sin insultos y sin malas palabras.
-Pero no lo logré. Uno no escribe lo que quiere, sino lo que puede.
Y no lo logró, según confiesa, porque al sentar a su protagonista en una banca de ese "parque desdichado de mendigos, prostitutos, prostitutas, chantajistas, estafadores, lustradores de zapatos, vendedores de lotería, expendedores de droga y travestis", su literatura fue invadida por el idioma de la vida, por el habla de Medellín. "Que es un habla llena de grosería", dice Vallejo, "y yo no puedo falsear el lenguaje".

