( el autor en Cuba )
Asistí anteayer a un sarao literario en la Casa de América. Una señora de buen ver se acercó y amablemente dió origen a este breve diálogo:
-Me han dicho que usted escribe.
-Sí, señora.
-Y... ¿desde cuándo lo hace usted?
-Pues... más o menos desde que aprendí a escribir.
-Bien, bien... ¿y... de qué tratan sus libros?
-Señora, mis libros tratan de lo que está escrito en ellos.
La dama fuese y no hubo más.
