martes, 25 de enero de 2011

Cruel confidencia II


( ilustraciones de Anatoliy Kalugin )

( segunda entrega )

De ellas, mutables cual plumas al viento, mi razón no aguardaba sino
unas migajas de calor.
A pesar de ello, jamás me había sido dado imaginar que la hiel de su
confesión fuera tan amarga y tan honda la daga que me rasgó en dos.
En aquella cena en el Harr'ys Bar de Firenze, o quizás en la postrera en
la trattoria Da Ernesto en Venezia, la diosa de la roja mata de pelo rojo,
en el fragor del champagne Taittinger, me invitó a contemplar en
su teléfono de bolsillo una foto de su amante ultramarino.
Airado, rehusé su ponzoña y salí a la puta calle a
llorar un cigarrillo.
( continuará, probablemente...)
 

8 comentarios:

  1. ¿Te hace falta compañía en ese llanto?
    Te beso

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  2. Ahora comprendo por qué Venecia se te hace insufrible.
    Y más leña al fuego le añade Aznavour cantando "que triste y sola está Venecia sin tu amor".
    Manuel, un abrazo reconfortante, mi hombro para llorar y mi pañuelo.

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  3. Duna, Loli: no he de callar...apuraré hasta el final del sufrimiento...

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  4. AIRE :Pero y como se llama ese dolor verdaderamente Manuel? dolor de el amor perdido, o el del orgullo herido? el dolor de la traición? o el de me han tomado la delantera? e incluso el dolor de que pensarán de mí? en cualquier caso doloroso.

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  5. Amiga Aire, ese dolor se llama "vivir": "Lleva el placer al dolor y el dolor lleva al placer" (Ganivet) ¡Gracias, chata!

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  6. Ma,mi paisana y amiga me pide que transcriba este su correo: "La pelirroja diosa mujer ardiente y promiscua era muy morbosa.
    Amor y dolor ,Amor y desamor, infidelidad cogidos de la mano ,en la ciudad del amor o del desamor en esta historia .
    Una lucha interior, la miel y la hiel en su mente y en tu mente,
    mientras llorabas y el cigarrillo se consumía y se apuraba también,
    tu vida con ello se consumía , como cuerno quemado de una traición, luchabas entre poder arrancarla de tu vida.
    Ella era una lacra incrustada en tu corazón y mente las imágenes grabadas en la pantalla de la la fogosa mujer de fuego ,
    fue una piedra encontrada en la senda de tu camino.
    Donde ya desde ese momento de dolor , tenias que empezar a asimilar la nueva situación y comenzar a rehacer tu vida en solitario.
    Venganza o traición , por parte de ella o de los dos .
    Suerte que el sol nunca se oculta para siempre y detrás de una traición al final del oscuro túnel se ve la luz. Hermosa luz, la luz de la verdad."
    MA . ¡Gracias Mª Ángeles!

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  7. Como te lo dije por otro medio, te lo repito aquí puesto que es verdad y tengo por costumbre no esconder las cosas:
    Tienes la puñetera virtud de recrear situaciones que de una forma u otra siempre me emocionan.
    Imagina, emocionarme a mí "la más descorazonada de las mujeres"... !
    Nunca sabré por qué desde el principio empezaste a despertar en alguna parte de mi delgada anatomía un puntillo de afecto que sin querer, sin querer, se ha convertido en un extraño afecto.
    "Terrible confidencia"...
    Besos mil, don Manuel María...

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  8. Fue sincera.
    Éso tiene su lado bueno.
    Hay que saber con quién se está.
    Me encantó éso de " airado salí a la puta calle a llorar un cigarrillo..."
    Ya te imagino...
    Yo hubiese dado un elegante y estruendoso portazo y con el cigarrillo en la boca hubiese salido imperturbable.
    Está interesante el relato.
    Besos , Manuel.

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