miércoles, 26 de octubre de 2011

Madre niña...

Mi querida amiga y paisana María Ángeles García Garrido ha escrito este poema, que parte del pie de unos versos míos que titulé "De su dulzura al albor" "http://tercaluz.blogspot.com/2011/10/de-su-dulzura-al-albor.html"


(foto Masao Yamamoto)



Madre niña...
Bendita sea tu belleza
y enteramente lo sea
en tu trasparente cuerpo.

Lucero de mi mañana.

Madre niña.
crece el amor 
igual que una blanca flor
en tu vientre trasparente.

De ti madre niña, nace la vida,
nacen los deseos y anhelos
de mis mañanas y mis noches
entro en tu transparente cuerpo
siendo una flor de amor, 
de tu ser, nacerá otro lucero
 de mi mañana.

Sentí en la mañana de aurora junto ami 
su presencia en el eco de tu voz,
en ti vive madre niña la vida,
en la mañana y en la noche
de mi juventud.

Tú eres la luz de mi esperanza,
la estrella de mi amanecer,
eres luz que da vida, a mi vida
como tierra fértil que da dulce fruto.

Así es el amor madre niña 
como el tiempo que nació 
de la aurora de plata y oro.

Así es el amor, así es el amor
da luz cuando se prende.

Madre niña, me miro en ti
en la noche y la mañana
de auroras de mi juventud. 

Madre niña
un nuevo  amor
ha empezado ha crecer.

Soy el anhelo de amor de tu ser.
Madre niña, una flor, una flor bella,
va a nacer de nuestro ser.

MA.

María Ángeles García Garrido (MA).


El Blog de MA (http://elblogde-ma.blogspot.com/).

jueves, 20 de octubre de 2011

Justificación no pedida



( foto del autor tomada en la tarde de ayer )

A título de prueba, suprimo hoy la posibilidad de comentar los textos y fotos que publico en este blog.

Tengo en activo cinco blogs, cinco, y entiendo llegada la hora de reducir la carga metaliteraria que supone publicar y agradecer, de uno en uno, cada comentario que recibo y corresponder, a mi vez, a cada comentarista en su blog.
Es evidente que, a cuantas personas escribimos, nos viene requetebién que nuestros improbables lectores nos hagan llegar los ecos e impresiones que nuestra escritura provoque en ellos.
Para ello, y para charlar sobre lo humano y lo divino, reseño aquí la dirección de mi correo :

El tiempo y ustedes/vosotras emitirán su veredicto. Más adelante siempre tendré ocasión de decir “digo” donde hoy digo “Diego”.
Quedo vuestro afectísimo y seguro servidor.

Manuel María Torres Rojas

jueves, 13 de octubre de 2011

Intelectual y huérfano


Yo no le veo más que ventajas a esto de ser 
intelectual, sobre todo ahora que soy huérfano.


( fotos tomadas por el autor, la de arriba en Sevilla y la de abajo en San Sebastián )

domingo, 9 de octubre de 2011

París





La pesantez del amor...no lo hemos aprendido,
ni lo han aprendido las mujeres que van
del brazo de nosotros...
                                
                      ( JRJ, mal que bien )



( fotos tomadas por mí esta semanita que termina)

viernes, 16 de septiembre de 2011

La luna que no es




La luna que no es,
vino con el tercer sueño y vino malo, sueño malo. Vino amargo.
Caras de antes, traidores, sitios imposibles, gente de plomo.
Cuarenta y cinco años para diez de soledad:
¡brasas de carbón de encina!
Mi tierra se inundaba, enguachinada por la vena abierta 
en la concreta pared del embalse de la vega de Granada.
Mujeres e hijos en antracita. Violencia y rencor.
El odio africano de la máscara avarienta envenena
sus pellejos colgantes.
Fortifico La Casería con mis manos,
que cimbrean varas de avellano sobre la espalda del eunuco impostor.
Indulto los yerros de quienes llevan mi sangre.
Condenación a los avernos para la bruja y a su petimetre colgante.
¡Serán pasados por las armas de mi pluma! ¡Ajaré sus vanidades!
Morirán tal como viven, vestidos con la armadura de la mentira.
¡Mal rayo les parta!
Te lo dije: la luna es el sol
¡Realidad,
sueño,
las dos cosas son!



( Fotos de Marie Cosindas )

sábado, 10 de septiembre de 2011

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Hay equilibrio


Soy persona ordenada por fuera y desordenada por dentro.
Me explico: tengo un exterior clásico y un interior romántico.
Carrocería burguesa con motor ácrata, ¿me siguen?...
Cada día, necesito encerrarme un rato a solas conmigo mismo
para olisquear en mi desorden interno,
no sea que se halla colado el virus del orden lógico
en mi rayado disco duro.
¡Tranquilo en apariencia, inquieto en esencia!

(foto del autor tomada en su exilio espiritual mallorquín)

jueves, 18 de agosto de 2011

En la hora confusa


( foto Masao Yamamoto )

En la hora confusa,
se me levanta una certeza:
en la redoma de los peces de colores
uno teñido de rojo ha perdido el alma.
     Mi conciencia intenta inyectarme
una sobredosis de la sempiterna ponzoña
 amarga de la culpa original.
¡Lenta pasa la hora de la anteluz, en tanto que
la ira muda la color de mi rostro! 



viernes, 12 de agosto de 2011

¿Es usted escritor? (versión quinta y final)


( el autor en el jardín del Hotel Nacional en La Habana )

Asistí anteayer a un sarao literario en la Casa de América. Una señora de buen ver se acercó y amablemente dio origen a este breve diálogo:

-Me han dicho que usted escribe.

-No señora, ¡vivir del cuento! ¡qué más quisiera yo! Un servidor oficia de maquillador de cadáveres en la funeraria “La Gran Vida”, ahí mismo, a la vuelta de la esquina. Le dejo mi tarjeta de visita.

El supuesto escritor se alejó dejando una vaharada a formol que dejó atufada a la hermosa dama.

Y colorín colorado, este cuento se ha acabado, salvo que alguna lectora decida enviar una sexta versión del frustrado encuentro.

domingo, 7 de agosto de 2011

¿Es usted escritor? (cuarta versión)


( el editor, rumbo a América )

Belkys Pulido es una excelente narradora de origen cubano radicada en México. Su escritura tiene la fuerza de lo infrecuente, cual pez que nada entre aire y agua. A mi demanda, Belkys ha escrito su versión de los hechos acontecidos aquella tarde en la Casa de América. No dejen ustedes de visitar el cuaderno de bitácora de Belkys. Se llama Halocubano:
                                                              http://halocubano.blogspot.com/


Me han dicho que usted escribe...  


La otra tarde, con mucha desgana, me hice el esfuerzo de asistir a un encuentro literario en la Casa de América. No soporto cubrir las presentaciones de libros, pero era esto o nada. Escribí un ensayo breve, sobre el ego de escritor y a la salida pensé colgarme una entrevista, pero se complicó.

Voy y me clavo en la puerta, busco con los ojos al editor y un tipo que me mira de arriba abajo como olisqueándome con los ojos. Esos son los que me gustan, ¿sabes? Los que te huelen desde lejos, pero este era alguien importante. Cursé un Taller de Escritura con él, aprendí más de sus ojos claros que de sus clases, pero él nunca reparó en mí. Se había abrazado con el escritor,  el editor y el copón divino… ya venía mi entrevista ¿comprendes?  Nos separaban dos pestañazos míos y dos pasos de él… cuando se acerca una mujer. Coño, se parecía a Jessica Rabitt  y le cortó el impulso. Se le atravesó y le dijo así a golpe de labial rouge:

-       - Me han dicho que usted escribe…

Y él, todavía me miró de frente, por encima del hombro insinuante de la Jessica, pero le contestó y en su nariz noté que había cambiado el olfato de dirección. De todas formas, yo debía aparentar que esperaba a alguien y miré el reloj, como con prisa. Ella no tenía grabadora, nada. Abundante chasis, sólo eso. Alcancé a escuchar preguntas y respuestas, que no escribo porque además tendría que explicarte quien es Benedetti y el tiempo corre.  Me quedé allí,  sembrada. Junco flaco, esmirriada me sentí. Estaba a punto de arrancarme de raíz cuando veo que se despide la palma real. Tenía un acento como del Caribe ¿no te dije? Y que le da un papelito, se sonríen. Ella mueve toda la carrocería en despedida y no me lo vas a creer, el tipo que se vira hacia mí, así de frente, como los buenos toros y yo me siento trapo rojo y me estiro porque ya no voy a lamer el arroyo, ahora soy un junco seducido. Agarro mi grabadora como un revólver,  apunto mis lentes directo hacia él, como decía mi padre: los ojos son los primeros que se tutean.

Le digo:

-¿Te puedo hacer unas preguntas?

Y él suelta una carcajada…no recuerdo si fue antes o después de contarle de mí y su taller, más tarde, desnudos en su cama.